Castilla y León es la comunidad idónea para que el regionalismo despierte. Sin embargo, muchos se preguntan si esta corriente ideológica ya ha encontrado su techo electoral.

Siendo la comunidad autónoma más extensa de España, Castilla y León presenta las características perfectas para el surgimiento de regionalismos que defiendan los intereses de su territorio. Por un lado, una integración administrativa controvertida que unió a Castilla con León. Esta sembraría las semillas del regionalista leonesista, que canalizado por la Unión del Pueblo Leonés, aboga por la creación de una decimoctava comunidad autónoma que contenga a León, Zamora y Salamanca.
Por otro lado, próxima al imán financiero de Madrid en el sur y el tejido industrial en el norte del país, la despoblación se ha convertido en el mayor de los problemas de la segunda región española más envejecida. Este segundo factor ha germinado en Soria, con Soria ¡Ya!; y en Ávila, con Por Ávila. Ambos partidos, sin el componente regional de UPL, se presentan como medios de articulación de políticas basadas en las necesidades específicas de los territorios que representan. No obstante, ¿qué es lo que propone cada uno? ¿Quiénes son sus candidatos? ¿Cuál es su recorrido histórico?
Unión por el Pueblo Leonés (UPL)
Nacida en 1986 bajo el nombre de Unión Leonista, su principal propósito fue la oposición a la integración de León en la comunidad de Castilla y León, entendiéndose como la disolución identitaria y política del histórico Reino de León. Este sentimiento es uno de los ejes centrales del programa político que recibe el nombre de «leonesismo», siendo las provincias que lo integran la propia León, Zamora y Salamanca.
Como se indica en su propio programa electoral, defienden que «fueron insertados sin preguntar directamente a la población» y que «las cifras evidencian que la autonomía conjunta de Castilla y León es un experimento fallido, desastroso y fracasado». Por todo ello, abogan por la necesidad de que la Región Leonesa forme su propia comunidad autónoma.
La UPL y el leonesismo que representan viven su mejor momento.
Cuarenta años después de su fundación y tras decenas de elecciones, la UPL se puede considerar un partido político asentado. Principalmente, en la región de León. Si bien experimentaron un declive en los 2010, en las pasadas elecciones autonómicas de 2022 llegaron al 21,30 % del voto en León y un 4,30 % general. Cifras que suponen su récord histórico. En lo referido a los procuradores en el parlamento autonómico, la UPL volvió a obtener tres después de encadenar tres legislaturas seguidas con solo uno. Todo ello muestra que la UPL y el leonesismo que representan viven su mejor momento. Hecho que deberá tenerse en cuenta de cara al 15M.
De cara a estas elecciones la UPL es encabezada por Alicia Gallego, miembro del partido desde hace 25 años. Asimismo, es una experimentada política, siendo alcaldesa de Santa María del Páramo (León) desde 2015 y procuradora de las Cortes desde el año 2022. Con un programa electoral «centrado en políticas y no asientos» —en palabras de su anterior líder Luis Mariano Santos— la UPL busca mejorar los servicios públicos e infraestructura para proteger a la región de los retos de la despoblación que tanto afecta a la región.
Finalmente, en lo referido a pactos, se presentan como un partido bisagra que dará su apoyo a aquellos que no sean «sumisos» a Madrid y Valladolid y puedan mejorar la vida de los leoneses, zamoranos y salamanquinos.
Soria ¡YA! (SYA)
Con un punto de partida más reciente que la UPL, Soria ¡Ya! nace en el año 2001 desde la sociedad civil, como una plataforma cívica para denunciar el abandono institucional y la despoblación de la provincia de Soria. Siguiendo un camino similar al de Teruel Existe, e incluso colaborando con ellos en manifestaciones conjuntas, su actividad se fundamentaba en manifestaciones como «La revuelta de la España vaciada» de 2019 en Madrid. De hecho, no fue hasta las pasadas elecciones de 2022 que pasó de movimiento social a la política per se, consiguiendo tres procuradores y el 42,57 % de los votos —primera fuerza— en la provincia de Soria.
El mensaje principal del partido es que son el único partido que puede defender los intereses de los sorianos después de décadas de abandono.
Dando continuidad a este indiscutible éxito, la candidatura de este año está encabezada por Ángel Ceña, mismo cabeza de lista que en el 2022. Funcionario de la Junta desde 1992, Ceña entró en política a raíz de las protestas en 2019 que se han mencionado anteriormente. El mensaje principal del partido es que son el único partido que puede defender los intereses de los sorianos después de décadas de abandono de gobiernos de distinto signo.
Llaman la atención los datos que aportan relativos a la despoblación: la menor densidad de población de España —8,6 habitantes por km²— y una fuga de cerebros inmensa donde el 53 % de los nacidos en Soria viven fuera.
Asimismo, en su página web habilitaron un formulario bajo el nombre de «Programa abierto» donde cualquier ciudadano podía enviar su propuesta al programa electoral, representando así el papel fundamental que sigue teniendo la sociedad civil en sus planes. En lo referido a posibles pactos con los partidos mayoritarios, el propio Ceña se decantó por los torreznos del PSOE por encima de las nueces del PP de Mañueco. No obstante, también ha afirmado que está dispuesto a «compartir mesa y mantel» con todo aquel que quiera solucionar los problemas de Soria.
Por tanto, sin un componente tan identitario sino instrumental, Soria ¡Ya! se presenta a estas elecciones con el objetivo de seguir representando el grito agónico de una provincia que, poco a poco, se va desangrando.
Por Ávila (XAV)
Concebido por antiguos militantes del PP y casi igual de joven que SYA, Por Ávila se presentó por primera vez a las elecciones autonómicas en el año 2019, donde logró un procurador. De igual manera, en el año 2022 mantuvieron ese mismo procurador, aunque pasaron de un 9,60 % de voto en Ávila a un 16,76 %. Es decir, los tres partidos regionalistas analizados vienen con una tendencia alcista.
Ese procurador no es otro que Pedro Pascual. Médico de profesión y presidente del Real Ávila CF, militó en el PP antes de ser elegido candidato principal de Por Ávila. Siendo procurador desde el año 2019, Pedro Pascual presenta un perfil experimentado en política a la vez que comprometido y cercano al pueblo abulense.
El programa electoral presentado se resume en su lema: «Ávila merece más». Al igual que Soria ¡Ya!, Por Ávila se presenta como la única forma de llevar las demandas de la provincia a las Cortes. Este argumento es compartido por los otros dos partidos analizados: los partidos tradicionales están «subordinados» a las órdenes de Madrid, por lo que no tienen la libertad para atender las necesidades de las regiones. Bajo esta premisa, el partido encabezado por Pedro Pascual aboga por una mayor inversión en todas las áreas: sanidad, educación, infraestructuras… Según los propios dirigentes el objetivo es claro: conseguir el segundo procurador.
Son muy críticos con las promesas incumplidas del PP durante esta legislatura.
En cuanto a posicionamiento ideológico se refiere, XAV sigue la misma estrategia que el resto de partidos. Esta es presentarse como los únicos capaces de defender sus respectivas regiones atacando a los partidos tradicionales por su abandono o incapacidad. En palabras de su vicepresidente, consideran un error estratégico votar a formaciones políticas que no tienen libertad para poder defender lo que interesa a Ávila. Asimismo, son muy críticos con las promesas incumplidas del PP durante esta legislatura.
¿Qué esperar este 15M?
Como se ha podido observar durante todo el artículo, las tres formaciones defienden el mismo tipo de propuestas y tienen reivindicaciones extremadamente similares. No obstante, sus orígenes son muy relevantes para entender su forma de hacer política. Por ejemplo, si bien es cierto que UPL colabora con las instituciones desde un punto de vista pragmático para defender a los leoneses, su objetivo final sería una revisión de su candidatura a comunidad autónoma.
De igual manera, si bien es cierto que Por Ávila y Soria ¡Ya! comparten la misma naturaleza de formación política que defiende su territorio sin connotaciones identitarias fuertes, su origen es casi contrario. XAV está formado por una escisión de élites de un partido tradicional como el PP, mientras que SYA es una cristalización política de un movimiento social como en su día fue Podemos.
A pesar de esas diferencias, los tres partidos comparten el mejor dato posible: están en máximos históricos. El caso de UPL es especialmente significativo teniendo en cuenta su larga trayectoria en la política autonómica. Es una tendencia alcista que es corroborada por los sondeos disponibles a esta fecha que le atribuyen hasta cinco procuradores.
Mientras tanto, el porcentaje de voto de Soria ¡Ya! (42,57 % en Soria) es difícilmente mejorable, por lo que todo indica que su crecimiento quede frenado o incluso disminuido como indican los sondeos. Por último, Por Ávila es un caso similar a este último, ya que un 16 % de voto en la provincia de Ávila es un resultado muy bueno que limita las capacidades de crecimiento de la formación.
Finalmente, hay un factor que no depende de ellos: el aumento de Vox y la entrada de nuevos partidos. En lo referido a Vox, la formación de Abascal puede enarbolar propuestas parecidas a las de los partidos regionalistas, causando su debilitamiento. En este caso, UPL sería el mejor protegido debido a su segunda capa de nacionalismo «leonesista». Aun así, hay que tener en cuenta que Vox sacó un 17 % de voto, por lo que tampoco se vaticina un crecimiento tan exagerado como el de Extremadura y Aragón.
En cuanto a los nuevos partidos, la izquierda se presenta en dos listas (Podemos e Izquierda Unida-Sumar) y Alvise también presenta candidatura. Teniendo en cuenta que todos estos partidos se presentan en circunscripciones pequeñas y que todo voto cuenta, este fragmentarismo parlamentario podría salirles caro. Por todo ello, la pregunta del 15M es clara: ¿ha tocado techo el regionalismo en Castilla y León?
