
El 4 de noviembre de 2025 se celebraron en Estados Unidos diversas elecciones locales y estatales que, aunque no alcancen la cobertura mediática de las presidenciales, ofrecen pistas reveladoras sobre el estado actual de la política estadounidense. Millones de votantes acudieron a las urnas en seis estados para elegir desde gobernadores hasta alcaldes de grandes ciudades. Todo ello en unos comicios que funcionaron como el primer termómetro político del segundo mandato de Donald Trump.
Zohran Mamdani hace historia en Nueva York
La victoria de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York acaparó gran parte de la atención mediática, y no sin razón. El demócrata progresista de 34 años se impuso con más del 50% de los votos al independiente (si bien exgobernador demócrata) Andrew Cuomo y al republicano Curtis Sliwa, convirtiéndose en el alcalde más joven de la ciudad desde 1892 y el primero de religión musulmana.
Mamdani, legislador estatal de Queens y miembro de los Socialistas Democráticos de América (DSA), representa una generación política que ha crecido en el activismo progresista y que ahora accede a posiciones de poder ejecutivo en una de las ciudades más importantes del país. En apenas un año, este prácticamente desconocido legislador regional se ha convertido en una de las mayores estrellas de la política estadounidense.
La orientación socialista de Mamdani generó críticas del presidente Donald Trump, quien lo calificó de “comunista” y prometió reducir fondos federales para la ciudad.
Su campaña se centró en temas como el transporte gratuito, la vivienda asequible y las tiendas públicas con precios bajos, en un contexto de elevado costo de vida que resuena profundamente con el electorado neoyorquino. Además, abrió un camino creativo y convincente en internet, tanto a través de sus propios canales en las redes sociales como de sus apariciones con decenas de influencers y presentadores de podcasts.
La orientación socialista de Mamdani generó críticas del presidente Donald Trump, quien lo calificó de “comunista” y prometió reducir fondos federales para la ciudad. Cuomo, por su parte, intentó revivir su carrera política tras su dimisión en 2021, incluso obteniendo el apoyo de Trump y otros republicanos. Sin embargo, su candidatura estuvo marcada por los escándalos de acoso sexual que forzaron su salida como gobernador.
La victoria de Mamdani confirma el arraigo de la izquierda progresista en la política urbana estadounidense y plantea interrogantes sobre cómo gobernará una figura asociada al ala más izquierdista del Partido Demócrata en una ciudad con complejos equilibrios económicos y sociales. Sin embargo, si bien este resultado ha sido lo más mediático, no es necesariamente lo más relevante de esta noche electoral.
Spanberger y Sherrill arrasan en Virginia y Nueva Jersey
Las elecciones para gobernador en estas regiones ofrecen una lectura mucho más significativa sobre el péndulo electoral estadounidense. Estos dos estados, que tradicionalmente celebran sus elecciones para gobernador en años impares, funcionan históricamente como termómetros políticos, castigando al partido que controla la presidencia.
En Virginia, la excongresista demócrata y exagente de la CIA Abigail Spanberger se ha convertido en la primera mujer gobernadora del estado. Ha obtenido el 55% de los votos frente a la republicana Winsome Earle-Sears. Su victoria fue histórica: es la primera vez que logra imponerse la candidata que no pertenece al partido del presidente. Su triunfo devuelve el poder a los demócratas y supone un impulso para el partido tras la reelección de Trump en 2024.
En Nueva Jersey, la demócrata Mikie Sherrill fue elegida gobernadora tras imponerse al republicano Jack Ciattarelli, respaldado por Trump, con un 57% frente a 43% de los votos. La excongresista y piloto naval de 53 años sustituirá al también demócrata Phil Murphy, siendo la segunda mujer en ocupar el cargo en los 238 años de historia del estado.
Lo más revelador de estos resultados fueron los amplios márgenes de victoria. Spanberger ganó por 15 puntos porcentuales, más del doble de los 6 puntos con que Harris había ganado Virginia doce meses antes. Sherrill se impuso por 13 puntos porcentuales, siete más de los que había conseguido la exvicepresidenta en Nueva Jersey. Estas victorias no fueron ajustadas: representaron un rechazo contundente a la agenda republicana y a la influencia de Trump en estados que habían sido competitivos recientemente.
Newsom se sale con la suya en California
Quizás uno de los resultados más trascendentales fue la aprobación de la Propuesta 50 en California. El estado, el más poblado de la nación y un gigante electoral con 52 representantes en el Congreso, enfrentaba una iniciativa para modificar el proceso de redistribución de distritos (redistricting).
Los votantes de California aprobaron con una clara mayoría esta medida, que permitirá un rediseño significativo de los distritos electorales del estado. La propuesta busca que hasta cinco escaños actualmente controlados por republicanos puedan pasar a manos de los demócratas, lo que representa una importante victoria para el partido a nivel nacional.
Actualmente, California utiliza una comisión independiente para trazar los límites de los distritos electorales, un modelo adoptado tras años de gerrymandering partidista que distorsionaba la representación política. Sin embargo, la Propuesta 50 introduce cambios estratégicos que favorecen claramente al Partido Demócrata.
Con la aprobación de los nuevos mapas, los demócratas podrían mantener hasta 48 de los 52 escaños que tiene California, frente a los 43 actuales
El gobernador demócrata, Gavin Newsom, defendió vigorosamente la iniciativa, presentándola como una respuesta a los esfuerzos del presidente Donald Trump para presionar a estados republicanos a redibujar sus distritos con fines políticos. Con la aprobación de los nuevos mapas, los demócratas podrían mantener hasta 48 de los 52 escaños que tiene California, frente a los 43 actuales. Este tipo de reformas raramente genera entusiasmo popular, pero sus consecuencias son profundas y duraderas. La manera en que se trazan los distritos determina quién tiene voz en el Congreso, qué comunidades están representadas y, en última instancia, qué políticas se aprueban a nivel federal.
La ola azul se expande por todo el país
Más allá de estos tres focos, el 4 de noviembre también vio elecciones y referéndums en decenas de ciudades y condados que, en su conjunto, dibujan un mosaico de la política estadounidense contemporánea.
En Pensilvania, un estado péndulo por excelencia, quedaron reelegidos tres jueces que mantienen el Tribunal Supremo del territorio en manos demócratas. Los magistrados Christine Donohue, Kevin Dougherty y David Wecht consiguieron el apoyo de la mayoría en una elección especial que permite a los votantes decidir si quieren que algunos jueces puedan seguir en su puesto. Trump había pedido el “no”, rechazando la continuidad de estos jueces progresistas, pero el resultado permitió mantener la mayoría progresista.
En Georgia, uno de los estados bisagra que decidieron las elecciones el año pasado, por primera vez en años los votantes optaron por el azul demócrata en sus papeletas para dos escaños en la Comisión de Servicios Públicos, dominada por los republicanos desde tiempos inmemoriales.
En Cincinnati, Aftab Pureval logró la reelección como alcalde tras vencer al republicano Cory Bowman, medio hermano del vicepresidente J. D. Vance. Pureval, de origen asiático, alcanzó el cargo en 2021 y obtuvo más del 80% de los votos en las primarias de mayo. Su victoria representa un nuevo revés para los republicanos en un estado clave, dominado en teoría por el vicepresidente.
En Detroit, Mary Sheffield ganó la alcaldía al derrotar a Solomon Kinloch Jr. y convertirse en la primera mujer en ocupar el cargo. Presidenta del Concejo Municipal, Sheffield consiguió más del 50% de los votos y reemplazará al alcalde Mike Duggan, quien decidió no presentarse tras tres mandatos.
El demócrata Corey O’Connor fue elegido alcalde de Pittsburgh, tras superar al republicano Tony Moreno. O’Connor, hijo del exalcalde Bob O’Connor, había vencido al alcalde en funciones Ed Gainey en las primarias. Hasta ahora se desempeñaba como contralor del condado de Allegheny, y su triunfo mantiene el control demócrata en la ciudad.
En Atlanta, Andre Dickens consiguió la reelección con más del 50% de los votos frente a tres rivales, consolidando el dominio demócrata en la capital de Georgia. Dickens asumió en 2022 y fue concejal municipal antes de dirigir una organización tecnológica sin fines de lucro.
Estos cargos, aunque alejados del escrutinio nacional, son los que afectan de forma directa a millones de estadounidenses. También hubo diversos referéndums sobre temas específicos: impuestos locales para financiar escuelas, bonos de infraestructura, regulaciones sobre desarrollo inmobiliario y, en algunos casos, iniciativas sobre derechos civiles o políticas medioambientales. Estas consultas directas a los ciudadanos son una característica distintiva de la democracia estadounidense y reflejan una tradición de participación directa que convive con el sistema representativo.
Implicaciones
Las elecciones del 4 de noviembre de 2025, aunque dispersas geográficamente y heterogéneas en su naturaleza, ofrecen varias lecciones importantes para entender la política estadounidense actual.
En primer lugar, confirman la creciente polarización geográfica del país: las grandes urbes estadounidenses se distancian cada vez más del resto del territorio. La victoria de Mamdani en Nueva York muestra cómo las metrópolis se han convertido en espacios donde propuestas progresistas que serían impensables en zonas rurales o suburbanas encuentran mayorías amplias y entusiastas.
En segundo lugar, la recuperación del voto latino fue particularmente notable. Entre la comunidad latina el péndulo parece haber vuelto a cambiar de dirección drásticamente. En algunos de los condados con mayor concentración de este segmento de la población, las candidatas demócratas conseguían algunas de sus victorias más contundentes. El distrito de Manassas Park, el de mayor población hispana en Virginia, dio un vuelco de 22 puntos porcentuales hacia los demócratas con respecto a hace un año. En el condado de Hudson, en Nueva Jersey, Sherrill se imponía por 22 puntos porcentuales más de lo obtenido por Kamala Harris en noviembre de 2024.
Los temas que movilizan votantes, las coaliciones que se forman y los mensajes que resuenan en estos comicios locales y estatales suelen anticipar las dinámicas nacionales posteriores
Finalmente, estas elecciones funcionan como indicadores adelantados de cara a las elecciones de medio término de 2026 y las presidenciales de 2028. Los temas que movilizan votantes, las coaliciones que se forman y los mensajes que resuenan en estos comicios locales y estatales suelen anticipar las dinámicas nacionales posteriores. Cuando los demócratas se alzaron con la victoria en 2017, durante el primer mandato de Trump, presagiaron una ola azul en las elecciones de mitad de mandato de 2018. Sin embargo, de aquí al próximo noviembre queda mucho tiempo.
En definitiva, el 4 de noviembre de 2025 no marcó un punto de inflexión dramático en la política estadounidense, pero sí ofreció múltiples instantáneas de un sistema político en constante evolución, donde las batallas más significativas no siempre son las que ocupan los titulares principales. Lo que quedó claro es que los demócratas, tras arrasar en todas y cada una de las grandes citas electorales del martes, han dado por concluido su largo luto tras la derrota en las presidenciales y recuperan votantes entre comunidades que les dieron la espalda hace un año.

[…] El pasado 4 de noviembre se celebraron las elecciones a la alcaldía de Nueva York. Los comicios de esta ciudad con más de ocho millones de habitantes siempre suelen ser objeto de noticia, pero en esta ocasión la vorágine informativa cobró una dimensión mayor de lo esperado. […]